Viajando con Isaac

23 de Marzo de 2007

Factor Clave

Archivado en: Sin clasificar — Hari Seldon @ 6:00 pm

Este relato está completo, tan solo debes pulsar en “seguir leyendo” para leerlo completo.

Año: 1968
Formato: PDF
Páginas: 3
Enlace/Descarga: Factor Clave” (Key Thing)

Comienzo:

Jack Weaver salió desde las entrañas de Multivac cansado y malhumorado.
- ¿Nada? - le preguntó Todd Nemerson desde el taburete donde mantenía su guardia permanente.
- Nada - contestó Weaver- . Nada, nada, nada. Nadie puede descubrir qué pasa.
- Excepto que no funciona, querrás decir.
- Tú no eres de gran ayuda, ahí sentado.
- Estoy pensando.
- ¡Pensando!
Weaver entreabrió una comisura de la boca, mostrando un colmillo. Nemerson se removió con impaciencia en el taburete.
- ¿Por qué no? Hay seis equipos de técnicos en informática merodeando por los corredores de
Multivac. No han obtenido ningún resultado en tres días. ¿No puedes dedicar una persona a pensar?
- No es cuestión de pensar. Tenemos que buscar. Hay un relé atascado en alguna parte.
- No es tan simple, Jack.
- ¿Quién dice que sea simple? ¿Sabes cuántos millones de relés hay aquí?
- Eso no importa. Si sólo fuera un relé, Multivac tendría circuitos alternativos, dispositivos para localizar el fallo y capacidad para reparar o sustituir la pieza defectuosa. El problema es que Multivac no sólo no responde a la pregunta original, sino que se niega a decirnos cuál es el problema. Y entre tanto cundirá el pánico en todas las ciudades si no hacemos algo. La economía mundial depende de Multivac, y todo el mundo lo sabe.

(más…)

16 de Marzo de 2007

2470 DC

Archivado en: Sin clasificar — Hari Seldon @ 6:00 pm

Año: 1970
Formato: PDF
Páginas: 6
Enlace/Descarga: 2470 DC

Comienzo:

«Entre la medianoche y el alba, cuando el sueño se niega a venir y todas las
antiguas heridas empiezan a dolerme, con frecuencia veo el mundo futuro como
una pesadilla en la que hay miles de millones de personas, todas numeradas y
registradas, sin un destello de genio por ninguna parte, sin una mente original,
sin una personalidad plena y auténtica en todo el atestado globo.»
J. B. PRIESTLEY
— Hablará con nosotros -aseguró Alvarez cuando el otro hubo cruzado la puerta.
— Bien -dijo Bunting-. La presión de la sociedad ha de llegar hasta él, con el
tiempo. Es un tipo raro. Jamás sabré cómo pudo escapar a la adaptación
genética… Pero habla tú. A mí ese sujeto me irrita tanto que pierdo los estribos.
Juntos se precipitáron por el pasillo recorriendo la Pista del Ejecutivo, que, como
de costumbre, no aparecía muy frecuentada. Habrían podido utilizar las Bandas
Móviles, pero la distancia era de poco más de tres kilómetros y Alvarez disfrutaba
andando; de modo que Bunting no insistió…


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30 de Septiembre de 2005

Sala de Billar Darwiniana

Archivado en: Relatos breves, PDF — Hari Seldon @ 9:30 pm

Un interesante relato sobre física, de un siempre magistral Asimov

Año: 1973
Formato: PDF
Páginas: 5
Enlace: Sala de Billas Darwiniana
Opinión personal: Muy bueno

Comienzo:

— Por supuesto, la concepción ordinaria del Genesis-1 está equivocada de pies a cabeza -dije-. Considerad una sala de billar, por ejemplo.
Mentalmente, los otros tres se situaron en una sala de billar. Estábamos sentados en unas destrozadas sillas giratorias del laboratorio del doctor Trotter, pero no suponía problema alguno el convertir las mesas del laboratorio en mesas de billar, los altos soportes circulares en tacos, las botellas de reactivos en bolas y luego disponer limpiamente la cuestión completa ante nosotros.
Thetier llegó al extremo de levantar un índice, cerrar los ojos y murmurar por lo bajo:
— ¡Sala de billar!
Como de costumbre, Trotter no dijo nada, pero se puso a acariciar su segunda taza de café.
También como de costumbre, el café estaba horrible; aunque lo cierto es que yo era nuevo en el grupo y todavía no se me había encallecido bastante la pared interior del tubo gástrico.
— Ahora considerad el final de una partida de billar de tronera -dije-. Tenéis todas las bolas, menos la del taco, por supuesto, en una tronera determinada…
— Espera un poco -interrumpió Thetier, siempre purista-, ¿no importa en qué tronera con tal de que las pongas en un cierto orden, o…?
— No hace al caso. Terminada la partida, las bolas están en diversas troneras. ¿De acuerdo? Ahora supongamos que entráis en la sala de billar cuando la partida ha termindo definitivamente y observáis tan sólo esa posición final, y luego tratáis de reconstruir el curso que siguieron los acontecimientos. Evidentemente, tendréis cierto número de alternativas.
— Si conoces las reglas del juego, no -objetó Madend.
— Supón que las ignoras por completo -dije-. Puedes suponer que las bolas fueron a parar a las troneras al ser golpeadas por la del taco, la cual, a su vez, recibió el impacto de éste. Esta sería la verdad, pero no es muy probable que se te ocurriese espontáneamente esta explicación. Porque es mucho más probable que supusieras que las bolas habían sido colocadas a mano, una por una, en las respectivas troneras, o que las bolas hubiesen estado eternamente en las troneras tal como las encontraste…


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24 de Septiembre de 2005

Auténtico Amor

Archivado en: Relatos breves, PDF — Hari Seldon @ 5:50 pm

Es hora de reanudar la actividad… si bien no tiene muchos lectores, aquí quedará en la red para el día de mañana. Esta historia nos habla de algo tan vital como… ¿humano? Habla del amor

Año: desconocido
Formato: PDF
Páginas: 4
Enlace: Auténtico amor
Opinión personal: Muy bueno

Comienzo:

Mi nombre es Joe. Así es como me llama mi colega, Milton Davidson. Él es un
programador, y yo soy un programa de computadora. Formo parte del complejo
Multivac, y estoy conectado con otros componentes esparcidos por todo el mundo.
Lo sé todo. Casi todo.
Soy el programa privado de Milton. Su Joe. Milton sabe más acerca de
programación que cualquiera en el mundo, y yo soy su modelo experimental. Ha
conseguido que yo hable mejor que cualquier otra computadora puede hacerlo.
-Es simplemente cuestión de hacer encajar sonidos con símbolos, Joe -me dijo-.
Así es como funciona el cerebro humano, pese a que no sabemos todavía qué
simbolos particulares emplea el cerebro. Sé los símbolos que hay en el tuyo, y
puedo convertirlos en palabras, uno a uno.
De modo que hablo. No creo que hable tan bien como pienso, pero Milton dice que
hablo muy bien. Milton no se ha casado nunca, aunque está a punto de cumplir los
cuarenta años. Nunca ha encontrado la mujer adecuada, me dice. Un día me
comentó:
-Algún día la encontraré, Joe. Quiero lo mejor. Quiero conseguir el auténtico amor,
y tú vas a ayudarme. Estoy cansado de mejorarte a fin de que resuelvas los
problemas del mundo. Resuelve mi problema. Encuéntrame el auténtico amor…


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20 de Julio de 2005

Pausa por vacaciones

Archivado en: Sin clasificar — Hari Seldon @ 11:21 am

Pese a que podría dejar programados posts para lo que queda de Julio y Agosto, prefiero esperar a la vuelta de las vacaciones y comenzar Septiembre con fuerza.
Os deseo unas felices vacaciones a todos!
Un abrazo

19 de Julio de 2005

¿Le importa a una Abeja?

Archivado en: Relatos breves, PDF — Hari Seldon @ 2:00 pm

Sin duda este es uno de mis relatos favoritos de Asimov. Sencillamente mágico y difícil de describir, un verdadero regalo que invita a reflexionar mucho sobre el mundo y la evolución humana…

Año: 1956
Formato: PDF
Páginas: 5
Enlace: ¿Le Importa a una Abeja?
Opinión personal: Obra maestra

Comienzo:

La nave comenzó por ser un esqueleto mecánico. Poco a poco, se le fue cubriendo con una piel brillante por encima y con unas interioridades de extraña forma instaladas dentro.
Thornton Hammer era entre todos los individuos (menos uno) involucrados en el crecimiento, el que hacía físicamente menos. Quizá por este motivo era por lo que estaba tan bien considerado. Manejaba los símbolos matemáticos sobre los que se basaban las líneas trazadas sobre papel milimetrado y sobre las que, a su vez, se basaba el ensamblaje de las masas y formas de energía que entraban en la nave.
Hammer observaba ahora por medio de ceñidas y oscuras gafas. Sus lentes captaban la luz de los tubos fluorescentes del techo y la devolvían como reflectores. Theodore Lengyel, representante local de la corporación que financiaba el proyecto, estaba a su lado y señalando con el dedo extendido, dijo:
—Allí está. Ése es el hombre.
—¿Se refiere a Kane? —se fijó Hammer…


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17 de Julio de 2005

Encajar Perfectamente

Archivado en: Relatos breves, PDF — Hari Seldon @ 2:00 pm

En un mundo gobernado por los ordenadores, quizás el sistema penitenciario debería adoptar un cambio de perspectiva…

Año: desconocido
Formato: PDF
Páginas: 8
Enlace: Encajar Perfectamente
Opinión personal: Muy bueno

Comienzo:

Mientras deambulaba melancólicamente al azar por las calles de una nueva
ciudad, Ian Bradstone se vio detenido por un enjambre de gente ante la puerta
abierta de unos almacenes. Su primer impulso fue dar media vuelta y huir, pero no
consiguió obligarse a sí mismo a hacerlo. La fascinación del horror lo arrastró,
reluctante, hacia el enjambre.
Su curiosidad debió de transformar su rostro en un enorme signo de interrogación,
puesto que alguien de la periferia le explicó amablemente de qué se trataba…


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15 de Julio de 2005

Sueños de Robot

Archivado en: Relatos breves, PDF — Hari Seldon @ 2:00 pm

Este relato pone nombre a un libro que recopila a su vez otras historias cortas. La protagonista es Susan Calvin, uno de los personajes más importantes de el mundo de Asimov. Susan es robopsícologa, se encarga de trabajar con Robots y sus cerebros positrónicos y se enfrenta a diferentes retos en su larga vida. El libro “Yo Robot“, del que se hizo una versión comercial para el cine, cuenta la vida de esta mujer a lo largo de una entrevista que concede en su vejez a un joven periodista.
La inmensa mayoría de lo que escribió Asimov trata de Robots, no en vano es el inventor de las tres leyes

Año: desconocido
Formato: PDF
Páginas: 5
Enlace: Sueños de Robot
Opinión personal: Excelente

Comienzo:

- Anoche soñé - anunció Elvex tranquilamente.
Susan Calvin no replicó, pero su rostro arrugado, envejecido por la
sabiduría y la experiencia, pareció sufrir un estremecimiento microscópico.
- ¿ Ha oído esto ? - preguntó Linda Rash, nerviosa -. Ya se lo dije. Era
joven, menuda y de pelo oscuro. Su mano derecha se abría y se
cerraba una y otra vez.
Calvin asintió y ordenó a media voz:
- Elvex, no te moverás, ni hablarás, ni nos oirás, hasta que te
llamemos por tu nombre.
No hubo respuesta. El robot siguió sentado como si estuviera hecho de
una sola pieza de metal y así se quedaría hasta que oyera su nombre otra vez….


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Las Tres Leyes

Archivado en: Sin clasificar — Hari Seldon @ 10:09 am

No podemos empezar con los relatos de Asimov sin hablar de las Tres Leyes de la Robótica. Estas leyes forman parte de la esencia del código de los robots protagonistas de las historias de Asimov, y plantean una serie de dilemas lógicos bastante interesantes.

1. Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
2. Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

La forma en que se enuncian verbalmente es sólo convencional.

Estas leyes surgen como medida de protección para los seres humanos. Según el propio Asimov, la concepción de las leyes de la robótica quería contrarrestar un supuesto “complejo de Frankenstein”, es decir, un temor que el ser humano desarrollaría frente a unas máquinas que hipotéticamente pudieran rebelarse y alzarse contra sus creadores. De intentar siquiera desobedecer una de las leyes, el cerebro positrónico del robot resultaría dañado irreversiblemente y el robot moriría. A un primer nivel no presenta ningún problema dotar a los robots con tales leyes, a fin de cuentas, son máquinas creadas por el hombre para su servicio.

12 de Julio de 2005

Nace una estrella…

Archivado en: Sin clasificar — Hari Seldon @ 11:40 am

Un día llegué a este genio gracias a unas pruebas de un “carrito de la compra” en la web de la empresa en la que trabajaba. Buscando carácteres extraños, me dió por buscar “Sueños“, y entre los primeros apareció un libro llamado “Sueños de Robot“, del protágonista de esta web. Aquel título me cautivó, me hizo pensar sobre la situación de que un robot puediera soñar, y todo lo que ello implicaría, así que compré el libro, aquel fué mi primer Asimov. El libro me llegó al alma, y desde entonces, he leido muchísimos libros del buen doctor y espero seguir disfrutando de él durante años…

Este blog nace con la intención de compartir sus aventuras, sus historias… de forma que cada dos días habrá una nueva historia de el que muchos consideran el mejor escritor de ciencia ficción que ha existido.

Espero que os gusten, desde luego… vale la pena

Quiero dedicar este blog a Pili B., la webmaster de NGC 3660, la comunidad de Ciencia Ficción mas mágica que conozco, por su entrega, energía y contínuo esfuerzo por ofrecer un hogar a tanta gente estupenda… dá todo lo que tiene, y mas, es una grandísima mujer… aunque nunca hayamos compartido un café y solo nos mandemos un email al año.
También dedicarselo a una chica sin nombre que me encontré hace dos días en el autobús, leyendo la Segunda Fundación, me emocionó tanto aquello que me convertí en gallina y me brindó la inspiración para poner un huevo… esta web!
Y a mi gente de Blogomundo
A todos vosotros, gracias por hacer un mundo mejor

Mañana, a las 14:00, el primer relato…

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