Viajando con Isaac

30 de Septiembre de 2005

Sala de Billar Darwiniana

Archivado en: Relatos breves, PDF — Hari Seldon @ 9:30 pm

Un interesante relato sobre física, de un siempre magistral Asimov

Año: 1973
Formato: PDF
Páginas: 5
Enlace: Sala de Billas Darwiniana
Opinión personal: Muy bueno

Comienzo:

— Por supuesto, la concepción ordinaria del Genesis-1 está equivocada de pies a cabeza -dije-. Considerad una sala de billar, por ejemplo.
Mentalmente, los otros tres se situaron en una sala de billar. Estábamos sentados en unas destrozadas sillas giratorias del laboratorio del doctor Trotter, pero no suponía problema alguno el convertir las mesas del laboratorio en mesas de billar, los altos soportes circulares en tacos, las botellas de reactivos en bolas y luego disponer limpiamente la cuestión completa ante nosotros.
Thetier llegó al extremo de levantar un índice, cerrar los ojos y murmurar por lo bajo:
— ¡Sala de billar!
Como de costumbre, Trotter no dijo nada, pero se puso a acariciar su segunda taza de café.
También como de costumbre, el café estaba horrible; aunque lo cierto es que yo era nuevo en el grupo y todavía no se me había encallecido bastante la pared interior del tubo gástrico.
— Ahora considerad el final de una partida de billar de tronera -dije-. Tenéis todas las bolas, menos la del taco, por supuesto, en una tronera determinada…
— Espera un poco -interrumpió Thetier, siempre purista-, ¿no importa en qué tronera con tal de que las pongas en un cierto orden, o…?
— No hace al caso. Terminada la partida, las bolas están en diversas troneras. ¿De acuerdo? Ahora supongamos que entráis en la sala de billar cuando la partida ha termindo definitivamente y observáis tan sólo esa posición final, y luego tratáis de reconstruir el curso que siguieron los acontecimientos. Evidentemente, tendréis cierto número de alternativas.
— Si conoces las reglas del juego, no -objetó Madend.
— Supón que las ignoras por completo -dije-. Puedes suponer que las bolas fueron a parar a las troneras al ser golpeadas por la del taco, la cual, a su vez, recibió el impacto de éste. Esta sería la verdad, pero no es muy probable que se te ocurriese espontáneamente esta explicación. Porque es mucho más probable que supusieras que las bolas habían sido colocadas a mano, una por una, en las respectivas troneras, o que las bolas hubiesen estado eternamente en las troneras tal como las encontraste…


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24 de Septiembre de 2005

Auténtico Amor

Archivado en: Relatos breves, PDF — Hari Seldon @ 5:50 pm

Es hora de reanudar la actividad… si bien no tiene muchos lectores, aquí quedará en la red para el día de mañana. Esta historia nos habla de algo tan vital como… ¿humano? Habla del amor

Año: desconocido
Formato: PDF
Páginas: 4
Enlace: Auténtico amor
Opinión personal: Muy bueno

Comienzo:

Mi nombre es Joe. Así es como me llama mi colega, Milton Davidson. Él es un
programador, y yo soy un programa de computadora. Formo parte del complejo
Multivac, y estoy conectado con otros componentes esparcidos por todo el mundo.
Lo sé todo. Casi todo.
Soy el programa privado de Milton. Su Joe. Milton sabe más acerca de
programación que cualquiera en el mundo, y yo soy su modelo experimental. Ha
conseguido que yo hable mejor que cualquier otra computadora puede hacerlo.
-Es simplemente cuestión de hacer encajar sonidos con símbolos, Joe -me dijo-.
Así es como funciona el cerebro humano, pese a que no sabemos todavía qué
simbolos particulares emplea el cerebro. Sé los símbolos que hay en el tuyo, y
puedo convertirlos en palabras, uno a uno.
De modo que hablo. No creo que hable tan bien como pienso, pero Milton dice que
hablo muy bien. Milton no se ha casado nunca, aunque está a punto de cumplir los
cuarenta años. Nunca ha encontrado la mujer adecuada, me dice. Un día me
comentó:
-Algún día la encontraré, Joe. Quiero lo mejor. Quiero conseguir el auténtico amor,
y tú vas a ayudarme. Estoy cansado de mejorarte a fin de que resuelvas los
problemas del mundo. Resuelve mi problema. Encuéntrame el auténtico amor…


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